Tarjetas de crédito: a veces no es un proceso "tan sencillo"

Le comparto un caso interesante que estamos estudiando. Tiene que ver con tarjetas de crédito.



Cuando hablamos de tarjetas de crédito la mayor parte de nosotros podría evocar múltiples  veces  en las que fuimos consultados por teléfono para ofrecernos dinero plástico; hemos llegado al punto a veces de enfurecer y pedir que no nos llamen más, o nos inventamos reuniones, problemas, pedidos más tiempo para pensar y quien sabe que otra cantidad de excusas.

Pero seamos honestos: las compañías emisoras de tarjetas de crédito son persistentes. Y lo deben ser. Es su trabajo.



Desperdicio desde el principio

Revisamos, desde la perspectiva de una PYME el proceso de adquisión de una tarjeta de crédito corporativa.

Varios supuestos de interés:

1. La PYME es legal, paga impuestos, tienen trabajadores debidamente asalariados, cuenta con oficinas propias y cuentas en varias entidades bancarias (por más de 3 años)
2. La empresa emisora de tarjetas de crédito llama a la PYME para ofrecerle la tarjeta de crédito corporativa. Es decir, la PYME no necesita la tarjeta de crédito,  o bien lo considera una necesidad pasiva.
3. La PYME tiene interés de crear registro crediticio, y consecuentemente accede a inicar el trámite.
4. El caso se desarrolla en Costa Rica.

¿Dónde está el desperdicio?

Si la PYME es contactada como candidata a crédito, se supone que hay un estudio de esta factibilidad, ¿cierto?

Parece ser que no, al menos eso se desprende de la cantidad de trámites para poder aplicar a un proceso de revisión.

Si, así es. Una PYME que es contactada para abrir una cuenta de tarjeta de crédito, en realidad es candidata para que revisen si es viable darle crédito.

¿Un momento? ¿Esto no debe ser tarea de la compañía emisora, de quien quiere venderle el "plástico"?

El cliente, la PYME, no considera "valor" en tener que hacer el trabajo del proveedor.

Bitácora no rigurosa del costo (para aplicar a una tarjeta de crédito)

En un caso que documentamos la  PYME bajo estudio recibió estas solicitudes, por parte del emisor, para inicar el trámite (nos limitamos a la solicitud de documentos):

1. Personería Jurídica original (sume $20 USD, sin contar el tiempo de mano de obra de coordinación de esto, el costo de ir a traer el documento o que el aboagado lo envíe: no se aceptan fotocopias de este documento)
2. Fotocopia de Cédula Jurídica (dificil cuantificar el tiempo de mano de obra en este punto, pero hay tiempo de por medio...)
3. Originales de estados de cuenta de al menos 2 bancos en los que tenga cuentas de ahorro/crédito  ("originales" significa que hay que ir al banco a solicitar los estados de cuenta de los últimos tres meses; el costo es incalculable ya que hay consumo de combustible, pérdida de tiempo en la fila y, en algunos bancos este trámite tarde un día o bien tiene costo adicional)
3.1 Nota curiosa: en el caso documentado, el emisor de la tarjeta también ofrece servicios financieros; la PYME contaba con servicios financieros y fondos activos, pero se le dijo que debía tener cuenta en otras entidades para poder "calificar".
4. Fotocopia de cédula jurídica de representante legal (dificil cuantificar el tiempo de mano de obra en esto)
5. Completar cuatro o cinco formularios propios del emisor (y probablemente requeridos por alguna normativa o regulación financiera nacional)

No hemos cuantificado el costo total, y dejamos de lado las llamadas de seguimiento, mensajes de correo electrónicos, consultas internas, etc., pero le invitamos a dibujar la imagen de recorridos que significa este proceso (que muchos asume rápido, expedito, sencillo).

Hmm...

Después de completar lo anterior, hay tres opciones posibles según nuestra experiencia documentada:

1. Falta algo: la PYME es notificada que debe enviar otros datos (anótele "retrabajo" al emisor)
1.1 Aquí se puede tomar una de dos opciones: continuar el proceso y seguir gastando sin tener certeza de que se aprueba la tarjeta; terminar el proceso, frustrado y perder el dinero desembolsado o pagado en gastos de nómina, indirectos, etc.

2. Rechazada: la PYME recibe un comunicado de que no es candidata de crédito (quiero recordar que la PYME no solicitó la tarjeta de crédito, sino que fue abordada por que "calificaba")

3. Aprobada: la PYME recibe buenas noticias. El trámite avanzará al siguiente proceso...



Como cierre, quiero señalar que estoy convencido de que ser empresario requiere, como una de tantas cosas, vestirse de una armadura sicológica tan dura como la piel de un cocodrilo.

La parte complicada está en ¿cómo lograr que la PYME sea competitiva  con tanto desperdicio e ineficiencia en los sistemas que se suponen deben ayudarle a prosperar? Dificil...o lo hacemos dificil.





 

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